La crisis humanitaria en Nigeria sigue siendo invisible

La crisis humanitaria en Nigeria recibe una atención global muy limitada. En los últimos cinco años, más de 15.000 nigerianos han perdido sus vidas como consecuencia de la violencia terrorista de Boko Haram. Alrededor de 1,62 millones de personas han escapado de sus casas en el Norte de Nigeria como resultado de la violencia, mientras el total de las personas desplazadas internamente en Nigeria es cercano a los 2 millones. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios estima que hay 1,8 millones de desplazados internos en los seis estados del norte del país. Borno -localización del “accidente” en el que un bombardeo mató a docenas de civiles y por el que nadie ha afrontado consecuencias- ha venido siendo el estado más afectado. Aproximadamente un 60% de la población desplazada vive dentro de ese estado. La estrategia de Boko Haram de capturar territorio ha exacerbado el desplazamiento de gente, mientras el legítimo miedo a la violencia ha incentivado a muchas personas a escapar de sus casas. Cientos de familias han tenido que cruzar las fronteras y dirigirse hacia Camerún, Chad o Níger en busca de refugio.

Movimiento de los desplazados internos hasta julio de 2017. Fuente: Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

Actualmente, únicamente en los estados de Adamawa, Borno y Yobe hay 4,7 millones de nigerianos que no saben de dónde provendrá su próxima comida. Aproximadamente 244.000 niños se encuentran en estado de malnutrición, y 49.000 se hallan en riesgo de muerte, de acuerdo al Programa Mundial de Alimientos. Al menos 10 personas internamente desplazadas han muerto cada día desde el comienzo de la insurgencia, y la mayoría de ellos han sido niños. Incluso la comida que se encuentra disponible ha sido inadecuada y de mala calidad. Cerca del 80% de las personas internamente desplazadas han declarado que su acceso al agua es limitado. Asimismo, alrededor de 32.000 de los desplazados en el estado de Bono han sufrido cólera durante el último año, una enfermedad causada por la ingestión de agua o comida contaminada. Más recientemente, los brotes de fiebre amarilla han arruinado los medios de subsistencia de quienes viven dentro de los campamentos de refugiados. Más allá de la inseguridad en el acceso al agua y la comida, existe evidencia de que oficiales de seguridad han violado y abusado de personas desplazadas  a cambio de alimentos o de cierta libertad de movimiento dentro de los campamentos. Las mujeres y adolescentes carecen de acceso a cualquier tipo de recursos sanitarios, incrementando así su probabilidad de sufrir enfermedades.

No se trata solamente de números en una base de datos. Se trata de personas reales -familias, mujeres y niños- con sueños y aspiraciones. Sus vidas han sido desevertebradas y sus futuros se han vuelto inciertos. No se trata de seres que merecen pena, sino de seres que merecen llevar adelante las vidas que ellos imaginaron para sí mismos. Incluyendo a niños y adultos, el acceso a la educación ha sido completamente limitado. El último elemento de preocupación en los campos de desplazados, donde las personas se focalizan en proveerse de su próxima comida, es el acceso a servicios psicosociales y de rehabilitación. Una vida libre de terror fisico y psico-social parece elusiva.

Para cualquier estándar, la situación en Nigeria constituye una de las crisis humanitarias más severas del mundo, pero así y todo no le estamos prestando demasiada atención: se trata de una de las crisis humanitarias más sub-reportada del mundo. Como en muchas otras crisis humanitarias que están aconteciendo en el mundo, la política y las consideraciones de seguridad nacional parecen importar más que las persoans afectadas por el conflicto. Así, resulta necesario que como humanos mostremos nuestra preocupación por la calamitosa situación de los desplazados en Nigeria.

Nos debería importar. El sufrimiento humano de esta escala debería preocuparnos y hacernos pensar críticamente sobre la dirección en la que nuestro mundo se dirige. Es más, deberíamos reconocer que esto puede pasarle a cualqueira, pues el desplazamiento interno es un fenómeno que ha devenido muy común en estados afectados por la violencia o por el cambio climático. Así, existe una urgente necesidad de actores que estén dispuestos a reconciliar estrategias enfocadas en la seguridad, el desarrollo comunitario y la asistencia humanitaria en entornos dentro de Nigeria y en sus alrededores.

Nigerianos como yo mismo, quienes estamos lejos de la crisis, debemos resistir el impulso de ignorar la situación porque parece no afectarnos directamente, y lo mismo es válido para el resto del mundo. Por el contrario, debemos aprovechar nuestra humanidad compartida con la gente del noreste de Nigeria y actuar en concordancia con la responsabilidad de mejorar su realidad inmediata. No es un llamado a la misericordia, tampoco un llamado a imaginarnos como como capaces de resolver una situación de profunda complejidad. Es en cambio un llamado a la empatía, una empatía que debería impulsarnos a actuar.

Hagamos una donación, comuniquemos los hechos, difundamos lo que está pasando, escribamos sobre ello, visitemos un campo de refugiados. Actuemos. Actuemos ahora.

 


Una versión previa de este artículo fue publicada en inglés en www.politicalinsights.org, puede accederse a esa versión en este link.

Fuente de la imagen: https://www.naija.ng/1120836-idp-camps-nigeria-problems.html#1120836.

La campaña #BEFree, organizada por estudiantes de la Universidad de Princeton, está recolectando fondos para apoyar a mujeres, niños y familias afectados por el conflicto el el noreste de Nigeria. Todas las donaciones serán en apoyo a la Foundation for Refugee Economic Empowerment, con el fin de proveer asistencia humanitaria a las personas afectadas. Se puede hacer una donación en este link.

 

__________________________________

Las ideas y opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de La Dínamo de Ideas.

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *