Bitcoin: ¿la moneda del futuro?

La fiebre que se está desatando en las últimas semanas por el bitcoin me lleva a pensar en los motivos que justifican este comportamiento. Intentando entender los fundamentos, lo primero que se destaca es que es una moneda con oferta finita y no controlada por un banco central, cuya ventaja es que el tenedor evitan la pérdida de valor por exceso de emisión – lo que ocurre típicamente con el dinero fiduciario tradicional.

Al respecto, entrevisté a Paul Volcker, subsecretario del Tesoro de EE.UU. bajo la presidencia de Nixon y presidente de la Reserva Federal entre 1979 y 1987, repasando su mensaje en la conferencia de 2002 sobre los desafíos del futuro para la transmisión de la política monetaria.

¿A qué atribuye la aparición del bitcoin?

Creo que es bastante claro que el mercado y el sistema político siempre intentarán engañar a la Reserva Federal para encontrar escapes a los controles de la política monetaria. A nadie le gusta el control. A todos les gusta que el mercado de acciones suba siempre y que la economía suba para siempre. Cuando el banco central impone controles, el instinto natural es encontrar alguna forma de esquivarlo, buscando algún sustituto del dinero y nuevos instrumentos políticos sobre los que el banco central tenga menos influencia.

Cuando pienso que es lo que en última instancia controla el banco central, pienso en cuales las funciones del banco central que no pueden y no serán asumidas por otros operadores de los mercados financieros, ya sea individual o colectivamente. Los participantes del mercado se pasan ingeniando maneras de intermediar y proveer toda potencial demanda de liquidez y de crédito al menor costo posible. Por eso, mi sensación es que el mercado intentará minimizar el uso de la base monetaria, que es lo que el banco central controla. Si no se pagan intereses sobre la base monetaria, los participantes del mercado minimizarán la necesidad de mantener reservas o monedas, o desarrollarán otros medios de pago, una vez más esquivando los controles que impone el banco central.

¿Y entonces, que le queda por controlar al banco central?

El mercado está lejos de poder funcionar sin la moneda o las reservas como medio de pago interbancario. En definitiva, el banco central es la única institución que puede satisfacer nuestra demanda de dinero y crear o retirar reservas, es decir, proveer la sensación de liquidez al mercado. En un caso extremo, puede crear liquidez sin límites y nadie discutirá sobre su calidad crediticia. En general, este poder le otorga al banco central una influencia especial a través de su acción y sobre su influencia potencial; los mercados lo respetan y en consecuencia responden a la intención de la política.

Por supuesto, la influencia sobre la liquidez no reasugura que ese poder se usará sabiamente o que la transmisión hacia la economía será obvia y directa. La operación de la política monetaria en mercados abiertos y líquidos implica inestabilidad: el mercado siempre compite y en consecuencia el banco central necesita ajustarse y cambiar su modus operandi. Es una lucha continua y ninguna regla fija solucionará el problema.

Lo que significa…

En un mercado abierto, con libre movilidad de capitales entre países, el resultado final del juego – no llegaré vivo a verlo – será una moneda mundial. Lo que no llego a entender aún es que será lo que hará el banco central que quede, que instrumento utilizará, y como lo controlará. Sospecho que habrá muchos parates en el camino a una moneda mundial, pero creo que es la dirección en la que la lógica económica y financiera nos lleva.

Muchas gracias.

__________________________________

Las ideas y opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de La Dínamo de Ideas.

Una Respuesta
  1. 15 diciembre, 2017

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *